Como “muy polémico” describían varios autores, entre ellos Marcelo Scanu (Anuario Club Andino Bariloche 1992) el tema de los puntos mas altos de América. En aquella oportunidad un rayo de luz parecía aclarar la oscuridad con nuevos relevamientos siguiendo técnicas de aerofotografía y fotogrametría del Instituto Geográfico Militar Argentino.

El autor esbozó una lista de 13 seismilquinientos principales desechando las cimas secundarias en concordancia con el método aplicado a los ochomiles en Asia.

Sin dudas fue uno de los primeros listados analizados pormenorizadamente junto con el de Reinhard, ya que los anteriores incluían errores que iban desde cumbres inexistentes a graves errores de altitud, figurando así el Volcán Galán con 6600 metros o el Nevado de Cachi con 6720 cuando en realidad alcanzan los 5912 y 6380 respectivamente. Otra gran confusión generaban las cumbres secundarias como el caso del Lincancaur (del Llullaillaco) con 6620 metros o cerros que se repetían como el Walter Penck llamado en ocasiones Nevado González figurando ambas denominaciones paralelamente en los listados e incluso con alturas diferentes.

Para 1992 de los 13 seismilquinientos escrutados el Pissis, el Bonete, el Tres Cruces y el Walter Penck aún permanecían cubiertos de un halo de misterio, no contando con ascensos argentinos y con ningún informe pormenorizado de su estructura.

Todos ellos comparten la particularidad junto con el Ojos del Salado, de ser volcanes compuestos cuya principal característica es la existencia de varias cumbres y de cráteres superpuestos, generando así grandes inconvenientes para la correcta definición de su estructura y generando controversias sobre su altitud al medir una u otra cumbre.

La exploración efectuada a partir de 1994 encabezada por Jaime Suárez y continuada por el canadiense Greg Horne, el francés Philippe Reuter y varios grupos argentinos fueron esbozando la estructura de los grandes volcanes. Se lograron varios primeros ascensos a cumbres secundarias y se describieron pormenorizadamente las cimas observadas.

El escocés John Biggar fue el precursor en el estudio de una regla general para catalogar con criterio restrictivo las cumbres de 6500. En noviembre de 1996 publica en su obra The High Andes un listado siguiendo el criterio británico de la caída o como el mismo lo denomina “el reascenso de la montaña” (re ascent). La medida utilizada es 400 metros, y la lista deja afuera a cualquier cerro que no llegue a los exactos 400 metros de desnivel desde el col mas alto, pero incluye al Tres Cruces Central y al Huascarán Norte ya que ambos poseen mas de 600 metros de reascenso.

Jonathan de Ferranti avanza en el estudio y desarrolla la teoría de la prominencia consignando como principales a los mismos 15 picos que Biggar, pero explicando mas pormenorizadamente el porque del re ascenso (la prominencia). De manera sencilla se podría explicar que para distinguir entre montañas y picos subsidiarios hay que considerar la altura por encima del collado más alto que la conecta a una cima superior. A esta medida se le llama Prominencia Topográfica o reascenso, y al pico más alto, “montaña padre”. Una definición típica de montaña es un pico con una prominencia de 300 metros (el largo de 10 cuerdas de las tradicionales).

Alternativamente, se puede utilizar la prominencia relativa como relación de esta última con la altura de la montaña (normalmente de un 7-8%), que refleja que, en cordilleras más altas, hay que aplicar una medida de prominencia más alta, que mantenga la proporción de cordilleras más bajas. Para completar la problemática existe un pico de más de 6500 metros separado del cuerpo principal de la montaña y en ningún caso podría considerarse una cima secundaría pero que no constituye una cumbre principal. Es el caso del ATA o Arianos (6510) que está unido al Walter Penck por un col a 6300.

La catalogalización

El problema de catalogar los picos principales de una cordillera o cadena montañosa ha dado lugar en todos los casos al interrogante de porque esas cimas y no otras, pese a ello han encontrado los fundamentos y han visto la luz listas necesarias para el montañismo como los 14 ochomiles principales del Himalaya, las Siete Cimas (cumbre de cada continente), los cuatro miles de los Alpes, los tres miles del Pirineo o los catorce miles (en pies) del Colorado americano.

Los criterios utilizados han sido diversos y en muchas oportunidades se han encontrado en forma intuitiva, concluyendo que muchas veces las listas se conforman con el consenso de expertos, pero sin responder a una estricta lógica científica. Pese a esto muy pocos catálogos de cimas solo se basan en el consenso de expertos y se exige además del requisito obvio de una altitud mínima prefijada, una combinación de criterios técnicos.
En los Andes quizá aún estemos en la etapa de búsqueda de un criterio suficiente para agrupar en solo una lista a la cadena montañosa más extensa del mundo donde conviven diversos tipos de montañas tan disímiles como bloques elevados, estratovolcanes y volcanes compuestos.
Intentando superar las obvias dificultades en éste trabajo intentamos realizar una lista de las cumbres más altas de América superiores a 6500 metros, atendiendo a las realidades descriptas y respetando un criterio lógico de no separar cumbres que pertenecen a un solo macizo.
Por consenso para América se optó por incluir los macizos principales superiores a 6500, dejando de lado la solución aplicada a los ochomiles de contabilizar las cumbres principales.

Por consiguiente, a fin de completar la lista respetando el criterio, se incluyen las cumbres principales de cada uno de ellos (mayúscula sombreado), las subsidiarias entendidas como aquellas que pese a su individualidad pertenecen a un macizo (mayúscula) y las cimas secundarias (minúscula).
El Tres Cruces Central y el Huascarán Norte son incluidos como cumbres principales dentro de los macizos correspondientes.

Consideraciones finales

El Tupungato posee dos picos secundarios pero son considerados antecumbres. La cumbre norte del Yerupajá es el punto culminante de la pared norte pero históricamente se la ha considerado cumbre. Hay autores como Juan José Tomé que indican una cumbre SE del Huascarán Sur con 6410 metros, pero es un promontorio menor del filo sureste. Podría considerarse que el Incahuasi posee otra cumbre secundaria ubicada al suroeste de la principal.

El pico nombrado Walter Penck es el erróneamente denominado por el IGM Argentino Nacimiento, mientras el verdadero Cerro Nacimiento se ubica al sur del anterior. Otras nombres por los que se conoce al Walter Penck son Cazadero, González, Tipas y en los viejos croquis se lo señalaba como Sin Nombre. Todas las alturas indicadas son según IGN argentino, peruano y boliviano según corresponda, salvo las del Mercedario, Ojos del Salado y Tupungato. En el primer caso se tomó la indicada por SRTM, al existir un vacío en la cartografía argentina, en los restantes o se tomaron las alturas asignadas por el IGM chileno.

Cumbre Alt. Ubic. País 1º Ascenso Fecha
1 6962 Andes C. Argentina M. Zurbriggen 14-01-1897
6930 Andes C. Argentina T. Kopp, L. Herold 7-01-1947
3 6893 Atacama Arg-Chile J. Wojszniz,  H. Szczepanski 26-02-1937
6742 Atacama Arg-Chile J. Wojszniz, H. Szczepanski 26-02-1937
6713 Atacama Arg-Chile J. Soltof, J. Simken. 6-02-1956
2 6795 Atacama Argentina H Szczepanski, S. Osiecki 7-02-1937
6791 Atacama Argentina L. Glausser 9-02-1986
6788 Atacama Argentina P. Ojeda, B. Del Campo 13-01-1983
6740 Atacama Argentina S. Osiecki 7-02-1937
6690 Atacama Argentina G. Almaraz, M. Cocconi 11-11-1998
6690 Atacama Argentina J. Hernández y co. 19-11-1999
4 6759 Atacama Argentina V. Cicchiti, C. Urriche 15-01-1970
6725 Atacama Argentina J. Reinhard, L. Glausser 1-02-1986
6675 Atacama Argentina Gustavo Planes, Enrique Steenhus 03-1987
6575 Atacama Argentina V. Cicchiti, C. Urriche 15-1-1970
6501 Atacama Argentina G. .Almaraz, F. González, E. Namur 13-03-2003
5 6749 Atacama Arg-Chile W. Paryski 26-02-1937
6452 Atacama Chile Jaime Suarez, Mirta Sarmiento 14-11-1997
6633 Atacama Chile W. Paryski, S. Osiecki 24-02-1937
6 6746 C. Blanca Perú Schneider, Bernard, Hein, Hoerlin, Borchers 20-07-1932
6655 C. Blanca Perú A. Peck, R. Taugwalder, G, Zum Taugwald 2-09-1908
7 6739 Atacama Arg-Chile L. Bión González, J. Harseim 1-12-1952
6567 Atacama Chile Robert Villarreal 14-11-1994
6456 Atacama Chile S/D
8 6700 Andes C. Argentina Karpinski, Ostrowski, Daszynski, Osiecki 18-1-1934
9 6658 Atacama Argentina K.Takeshita, S.Kunstmann, P.Rosende 14-12-1970
6558 Atacama Argentina S/D
6555 Atacama Argentina Almaraz, Linzing, Valva, Buenaventura 23-11-1999
6510 Atacama Argentina O Bravo, R Benvenutti, W Coppens, Cordomi 22-01-1955
10 6638 Puna Arg-Chile Walther Penck 20-12-1913
6543 Puna Arg-Chile N. Pantaleón, A. Ireba y M. Brandán 24-03-2004
11 6617 Huayhuash Perú G. Matthews, D. Harrah 31-07-1950
6515 Huayhuash Perú Vitale, Vasalla, Grajales, Cardozo 29-07-1958
6430 Huayhuash Perú R. Bates y G. Dingle 21-06-1968
12 6570 Andes C. Arg-Chile M. Zurbriggen, S. Vines 12-04-1897
13 6542 C. Occid. Bolivia Joseph Prem y Wilfrid Kühm 20-08-1939

Hay que aclarar que todas las cotas son convencionales y provisorias atendiendo entre otros motivos a que los diversos servicios topográficos de los distintos países involucrados toman como punto de referencia un nivel del mar distinto y aunque en América se está trabajando para obtener una cota cero convencional promedio aún no se la ha determinado. Juegan también los sistemas de medición y aunque el más preciso sigue siendo la nivelación trigonométrica muchas alturas están calculadas por el sistema de estereorestitución aerofotogramétrica. Mas allá de lo expresado, además juega un importante papel la decisión política de buscar poseer el pico mas alto o el segundo en altura respecto a otro, de ahí las diferencias en las medidas oficiales de países limítrofes como Argentina y Chile.